Hay parejas que tienen una magia especial. Otras, un gusto exquisito. Otras, una calma y felicidad innatas. Pues Alona y Claudiu tienen una mezcla de todo ello. Esas parejas que deciden recorrer kilómetros para casarse en el Montseny, en un emplazamiento precioso, rodeado de naturaleza y privacidad.

Betsaida, The Experialist, fue la wedding planner de esta boda maravillosa. Dos colores claros: azul empolvado y oro. Con esos datos, me dejó libertad total para crear una mesa dulce de ensueño. La única pega, el tiempo. Una mesa dulce que iba a montarse en un jardín, con un columpio de madera, y que finalmente se tuvo que reubicar en el interior ya que empezó a diluviar con ganas. Pero igualmente, el resultado fue mágico.

 

 

 

La tarta de piña, zanahoria y coco, con relleno de mango y mascarpone, decorada con Swiss buttercream de vainilla, chorretones de chocolate dorado y las flores más delicadas, fue la protagonista innegable de esta mesa. Una tarta elegante y decadente, que a mí me tiene totalmente enamorada.

Completaba la mesa los macarons de François Macaron con brochetazos en oro, vasitos de cheesecakes y lavanda, cupcakeses de vainilla, los donuts caseros y tartaletas de arándanos y chocolate blanco. Todo con tonos azules y detalles en oro. Exceptuando los merenguitos que los hice en rosa.

 

 

 

 

Una boda de lujo, con un equipo de grandes mujeres emprendedoras, trabajando en perfecta armonía para conseguir una boda perfecta.

Y una mesa dulce especial y delicada.

 

 

Repostería: Sweetmama

Wedding Planner: The Experialist

Deco: Arte de Marte

Fotos: La Boutique de la Luz

Flores: Flowercap

Lugar: Can Barrina

Flores del pastel: Muguet

Macarons: François Macarons