Este trabajo mío es maravilloso. Hacer mesas dulces que hagan feliz a la gente es una sensación increíble. Pues imaginad el subidón cuando esa mesa dulce es una sorpresa para tu hijo y los niños de su clase que acaban primaria. Y, además, estás ahí para verles la cara cuando descubren todo lo que sus padres les han montado. La sensación es indescriptible.

Desde el mes de noviembre que los padres del Colegio Sagrada Família de Barcelona nos estuvimos reuniendo para hacerles la fiesta sorpresa más molona posible a nuestros hijos. Una de las madres vino con el tema “Un Viaje Inolvidable” y nos encantó por todo el juego que nos podía dar. Y nos pusimos manos a la obra.

Decoramos todo el colegio con motivos de viajes. El pasillo central era una pista de aterrizaje, con leds a ambos lados. Los niños cuando salían del comedor donde cenaban con sus maestros y monitores, se encontraban con la pista, y al salir al patio, con esta mesa, un photocall y muchas sorpresas más. Tuvieron sus diplomas, una caricatura personalizada de cada uno de ellos, un vídeo recuerdo de su paso por primaria y un álbum donde pudieron recopilar dedicatorias y firmas del resto de los compañeros.

Además, nos curramos una canción que les cantamos. Imaginaos su cara al ver a sus padres haciendo el show… No sabían donde ponerse de la vergüenza (y la emoción) que les dio.

Fue una tarde llena de emociones. Para ellos porque se acaba una etapa y empieza otra. Para nosotros, porque nuestros niños han dejado ya de ser pequeños, y eso siempre es duro.

 

 

 

 

¿Qué me decís de estos cakepops?! Me dieron muchísimo trabajo pero es que quedaron tan ideales!!!

Sin duda, una de las mesas dulces más especiales hasta la fecha. Ahora a ver cómo nos lo montamos para mantener la sorpresa otros tres años,  que le tocará al pequeño.