sweetmama-galletas-de-boda-personalizadas-detalle-invitados-logo

 

Recuerdo yo la primera boda a la que asistí en Barcelona. Tenía 23 años y se casaba una compañera de trabajo. Era la primera boda a la que iba sin mis padres. Era la primera vez que yo era una invitada por mí misma, y no como un anexo familiar.

La boda transcurrió normalmente. Primero la iglesia, luego el aperitivo en el restaurante. A continuación a cena. Tras ella, el pastel. Todo previsible. Pero entonces pasó algo extraño.

Empezó a sonar la música y los novios empezaron a dar vueltas por el comedor con un regalito entre sus manos. Yo no entendía nada así que pregunté. Y fue entonces cuando me explicaron una tradición típica en las bodas catalanas que es la de hacer regalos a invitados señalados: los que quieres que se casen los siguientes, los que quieres que sean padres, la que quieres que consiga novio, etc, etc…

Creo que con los años, ahora tengo como bastantes más, esa tradición se ha ido trasladando a otros lugares. Y no solo eso, sino que ha ido evolucionando.

De la figurita de los novios del pastel y los patucos, se ha pasado a ideas mucho más personalizadas y divertidas.Y ahí es donde entro yo. Jessica y David querían regalar 10 galletas gigantes a 10 parejas. Cada una disitnta y personalizada.

Tras reunirme con David y saber un poco más sobre ellos, me pareció genial inspirarme en su invitación de boda para hacer las galletas. Me facilitaron su logo, la tipografía y unas banderolas que habían utilizado, y a partir de ahí diseñé las galletas con los mensajes que me trasladaron.

Las galletas medían 11 x 16 cm. Quedaron espectaculares.

Supongo que los invitados quedarían encantados con el regalito. No solamente por ser los elegidos y sentirse súper queridos, sino también por ver que el regalo recibido estaba tan personalizado.

Si vosotros también buscáis algo especial para regalar a vuetros invitados el día de vuestra boda, me podéis escibir a soraya@sweetmama.es